SIGNOS DE VIDA
POEMAS, CUENTOS Y OTROS RELATOS
Presentación
El doctor, le dijo a mi madre, “déjalo
morir en Paz, ya hemos hecho todo por él”, ella sin aceptarlo me envolvió en
los pañales pestilentes y se retiró con las lagrimas en los ojos, no podía
aceptar que el tercero de sus hijos había nacido desahuciado y que sólo debía esperar la hora fatal, pues ya
no presentaba signos de vida.
Ella recurriendo a los ancestros lo intentó todo,
pasear una noche serena por todos los contornos del campamento minero, como indicaba
el yatiri (curandero), hacerme dormir en una batea bajo la cama, envuelto en cuero de perro
negro recién ejecutado, y hasta incluso la medicina científica, baños,
sahumerios, oraciones.
Han pasado 51 años desde entonces, y el que escribe
estos versos, publica este libro de poemas tan sólo para constatar que aun muestra signos de vida y
que en la hora fatal sabrá irse con la convicción de que la vida fue un regalo
y que no fue insulsa su presencia en la tierra.
. Ramiro Fernández.Quisbert.
Introducción
En la presente edición de material literario, publicaremos en línea, poemas, cartas, cuentos cortos, que fui escribiendo a lo largo de mi vida, desde mis años de secundaria, como aficionado a la literatura, en busca de un estilo propio, esa es la ventaja de los novatos, no tenemos la obligación de encasillarnos en reglas métricas y demás parafernalia linguística, lo que nos preocupa es expresar nuestro sentir frente a la vida y ya, en este tiempo, por este medio, podemos dar a conocer nuestro material, para sentir que estamos presentes en medio de la bruma y la escarcha, envueltos por la magia del tiempo y el espacio, presionados por la complejidad de la vida y la muerte. He aquí lo que aprendimos de las horas, minutos, segundos, de palpitar de nuestros sentidos frente a la nada y a la totalidad.
ODA A LOS POETAS
Dónde
están los poetas?
En
el Edén,en el Olimpo,
En
el cielo o en
el Averno?
Los
poetas, diletantes de errabunda vida,
Están
en todas partes,
En
el claror del alba,
O
en el morir del crepúsculo,
Están
aquí, o están allá,
disfrutando
o sufriendo
las
consecuencias de su libre albedrío.
Están
en el edén
Comiendo
la fruta prohibida,
Están
en el Olimpo,
Tocando
liras y cánticos de amor a Penélope,
Están
en el cielo, a la diestra del Dios padre,
Y
están en el averno,
Favorecidos
por Lucifer,
Que
se las ingenia de maravilla
Para
castigar los pecados de la humanidad e
Inspira
versos encendidos de ensoñación.
¿Qué
harían los poetas sin Lucifer?
Nada,
nada de nada,
Escribirían
versos a las rosas
Dejando
de lado los espinos,
Crearían
coplas de amor sin
Tomar
en cuenta las traiciones y engaños,
Cantarían
a la vida,
Sin
comprender la muerte,
¡Ah!
Mis amigos poetas,
Cuan
necesarios sois a la hora
De
las verdades del alma,
Cuan
fecunda su presencia,
Para
curar los males o para crear los bienes
del hombre,
¡Ah!
Mis amigos poetas, embebidos en la bohemia,
Desafiando las ecuaciones sociales,
Sois
lo más hermoso y dichoso
que tiene este universo
que
se cuadricula en tarjetas informatizadas
y
se encasilla en fórmulas equidistantes
de
las razones del alma.
¡Ah!
Mis amigos poetas, sus silabas y versos,
Son
el pan de cada día
No
nos abandonen nunca.
El Alto 04 de marzo
de 1994