sábado, 7 de junio de 2014

LLEGASTE A MI



Alejandra, conquistadora de grandes imperios, llegaste a mi como un torbellino, como un vendaval, con tanta fuerza, que casi me derrumbo ante tu presencia, llegaste sin tocar la puerta y te instalaste sin pedir permiso, yo no te esperaba, no te soñaba, es más te mostrabas lejana, casi  ausente, hasta que lanzaste tu red tejida de filigranas coquetas que se desdibujaban en el viento y me encandilaron la mirada y me atraparon el alma, un minuto antes de que pronuncie el no del temor, el no del que dirán y del respeto a una amistad pactada, me rendí a tus encantos juveniles a tu picara sonrisa y tu alegre coqueteo, me rendí ante  tu fragancia, me rendí ante tus besos, que se quedaron en mi piel, calcados en mi alma. Me gusta acordarme de ti, y sonreír en la soledad, tararendo a Miguel Bosse y Ángela Carrasco, pues fueron pocos días, fueron pocas horas en  las que te tuve entre mis brazos, que se hicieron eternos en mi memoria.  

jueves, 22 de mayo de 2014

Ejercicio críticio I

Charla preparada para 30 minutos, por la índole de este texto, iremos publicando por partes y corrigiendo, un buen ejercicio para mejorar y para recibir, quizá alguna crítica y sugerencia, este es un texto de amor a las letras, estará en construcción un análisis crítico.
Octavio Paz: Sor Juana Inés de la Cruz o las Trampas de la Fe, ed. Fondo de Cultura Económica, México 2000.
Un homenaje a Chabela Vargas y con ella a la mujer mexicana
Interpretación en dúo de Joaquín Sabina  y  Chabela Vargas

Debo iniciar este comentario, con un homenaje  a la  mujer mexicana, y con ella a Chabela a quien admire toda mi vida, desde aquellos años en los que vi a lucha Villa representando a la mujer en la revolución mexicana de 1910. De todo ello aprendí en los maravillosos ensayos de Octavio paz, a quien admire por su calidad intelectual, aunque siempre observé su línea ideológica liberal-democrática, pero admire su obra; sus escritos sobre la masacre de universitario en la plaza de Tatlelolco, y de su magnífica obra “ el laberinto en la soledad” que retrata al mejicano completo, con sus complejos y sus máscaras, con sus complejos y sus manifestaciones ideológicas colonizadas, un autor que no da concesión ni a sus acólitos ideológicos y que escribe con plena sabiduría latinoamericana. Así me convenció sobre la naturaleza de la  sociedad latinoamericana producto de la  violación, pero también de la seducción, que muy bien retrata Todorov en sus escritos sobre la conquista y también la reflexión Frantz Fanón sobre la actitud de los colonizados, comprendiendo la necesidad de recuperar las culturas propias, sin mayores ambages y pendejadas ideológicas sobre el mestizaje, que ya había aclarado, desde el punto genético de las leyes de Mendel desde  fines del s. XIX y principios del XX, hasta el conocimiento del mapa genético que conocemos hoy.
Hoy me atrevo a comentar una obra de Octavio Paz, , elegí esta obra: “Sor Juana Inés de la cruz o las trampas de la fe”, por un apego muy grande que tuve en mi vida a la literatura  y a la historia, y en este contexto tuve la oportunidad de acercarme  a la obra de Octavio Paz, a su obra, Posdata, donde relata los acontecimientos de la masacre de Tatlelolco en la plaza de las revolución mexicana y la obra de Sor Inés de la Cruz, que me llego en 1985, de una editorial nicaragüense debido a que mi hermano mayor, en esas estupideces que nos provoca la vida migro a Centroamérica  para apoyar la revolución, así como mucha gente migro para apoyar la revolución cubana en su momento, y que hasta hoy se hizo ciudadano nicaragüense  sin volver  a su patria natal.
Este contexto me motivo para leer esta obra, que desde luego, es una exquisita obra de Octavio Paz, que al decir del autor la hizo en 10 años de su propia vida, con distintos estímulos, el primero, el desconocimiento de la obra en México y en Latinoamérica de esta autora del siglo XVII, que ya había marcado mucha vigencia de ideas muy claras sobre el feminismo, pero además, sobre la libertad de pensamiento que retaba las ideas fijas del clericalismo colonial que encerraba un proceso de colonización de nuestra gente y nuestros pueblos. Esta obra de Octavio Paz, se divide en  cuatro partes: En la primera  parte analiza el contexto del Reino de la Nueva España, donde estudia el tema de la religión católica, el sincretismo de las culturas indígenas y las culturas venidas de España y el inicio de la producción literaria, las crónicas y otros relatos.
En la segunda parte, ya se introduce en la biografía de Sor Inés de la Cruz de su familia, de sus vínculos literarios y de su profesión,  en la tercera parte cómo Sor Inés, abandona la producción literaria  y entrega su vida a la vida religiosa, en la cuarta parte explora ya su pensamiento religioso y su praxis monacal, desde ese momento, se profundiza su producción poética como religiosa en el capítulo quinto y en el sexto, donde se expresa  su fe  católica y su pleno convencimiento sobre las trampas de la  fe.
              Esta obra se comenzó a escribir en 1930 y se terminó de escribir en los años 2000 en al que se publicó, fue un tema recurrente en su autor Octavio Paz, un ensayista del siglo XX, lee la obra de una Monja del siglo XVII.
Introducción
Vida y obra de Octavio Paz
Comenzó en 1930
La obra de Juana Inés dejo de ser una reliquia con la obra de Amado Nervo en 1910, en si obra “Juana de Asbaje”, otros autores se ocuparon del tema, Manuel Toussainte, Emilo Abreu, Jorge Cuesta y Xavier Villaurrutia, en 1950 Paz, escribió su primer ensayo conmemorando sus 50 años de edad de la autora, reapareció en 1971, un pedido de Harvard, dio un curso en esa universidad lo que se repitió en 1973 y conferencia en 1974, su historia, biografía y crítica literaria, en 1976 se concluyeron las tres primeras partes, se concreto todo el estudio en 1980-1981. La producción sobe Juana Inés de la Cruz está en todos los idiomas y el autor menciona que todavía falta en Japones. Las últimas en llegar fueron las mujeres que escribieron sobre esta mujer excepcional. Dorothy Schons, Anita Arroyo, Eunice Joiner  Gates, Clara Campoamor y otras, Gabriela Mistral.
Su obra, su vida y su condición de hermosas mujer han motivado interrogantes tan sugerentes  como las siguientes: ¿Por qué escogió, siendo  joven y bonita, la vida monjil?, ¿Cuál fue la verdadera índole de sus inclinaciones afectivas y eróticas ?,¿Cuál es la significación y el lugar de su poema Primero sueño en la historia de su poesía?.Cuáles fueron  sus relaciones con la jerarquía eclesial?, ¿Por qué renunció  a la pasión de su vida, las letras y el saber?,¿ esa renuncia fue el resultado de una conversión o de un abdicación?
Este libro es un intento de responde estas interrogantes.
Diego  Calleja fue su primer biógrafo- Ludwing Pfandl, influido por el psicoanálisis, la imagen paternal, al narcisismo, neurosis.
“Un autor no leído es un autor victima de la peor censura: la de la indiferencia” O.P. 
 Primera parte
Según Octavio Paz el reino de las nueva España, fue una sociedad Singular en el Siglo XVII, pese a que nos obsesionamos por el pasado no tenemos una visión clara de lo que hemos sido. Existen dos Posiciones respecto a la historia de México, vivimos entre el mito y la negación- hay una censura histórica , como hay una censura psíquica. Periodo, tachado, borrado: el de la Nueva España, historia deformada y disminuida.
  1. México nace con el Estado azteca o aun antes, pierde su independencia en el siglo xvi y la recobra en 1821. Entre el México azteca y moderno hay continuidad e identidad se trata de la misma nación.
  2. Las raíces de México están en el mundo prehispánico, los tres siglos de Nueva España, especialmente el XVII y el XVIII, son el periodo de gestación, la independencia es la madurez de la nación, as se ve la historia como una ininterrumpida evolución progresiva.
  3. Esto no es así, en México como en otras sociedades hubo divisiones y discontinuidades, espaciales. Nuestros antropólogos y maestros rurales son los descendientes de los misioneros de los siglos XVI y XVII.
Han cambiado la retórica y las ideas, no el movimiento general de la historia, en nación mestiza social y culturalmente se vuelve más y más occidental.
4.    Existe una yuxtaposición de sociedades distintas, Reino singular, crisis española en el siglo XVII, expansión de la Nueva España, no es suficiente
El Poder de la corona,  según Weber, esta cruzado por la religión,  un régimen patrimonial donde la dominación de uno ayudado por el otro, permite la extensión de su dominación, El estrado y el púlpito, le dan ese carácter dependiente,  el latifundismo y mercantilismo de su régimen  económico y el patrimonialismo de su sistema político, complementadas por la corte virreinal, sin corte no podemos entender la vida de Sor Juana Inés de la cruz., el gran instrumento político cultural de la monarquía absolutista, fue precisamente la corte.

Para Paz la corte virreinal ejerció una doble misión civilizadora: transmitió a la sociedad novohispana los modelos de la cultura aristocrática europea y propuso a la imitación colectiva un tipo de sociabilidad distinta, a la de la iglesia y las universidades, frente a esta la corte representó un modo de vida más estético y vital, la corte es  el mundo, el siglo: un ballet, no siempre vano y muchas veces dramático, en la que los verdaderos personajes son las pasiones humanas, de la sensualidad a la ambición, movidas por una geometría estricta y elegante.
Los historiadores mexicanos han sido indiferentes ante este fenómeno de las cortes—la corte durante 300 años fue el modelo de civilización. Civilización como concepto que proviene de cortesano y de burgués, además de la Iglesia y su impacto en la vida de la sociedad y la estratificación social que le da un papel al mestizo de primer orden en la construcción social.   

Sincretismo e imperio
Para Octavio Paz, el mundo indígena y el mundo cristiano, trajeron un nuevo sincretismo, no quería indianizar al cristianismo buscando figuras  y signos de cristianismo. El sincretisnmo del siglo XVII fue obra de teólogos e historiadores jesuitas y de intelectuales como Carlos Seguenza y Góngora, quienes intentaron universalizar las creencias y la visión de mundo, la verdad natural y sobrenatural,  visión que choco con la visión del patriotismo criollo y su ambigüedad frente a los dos mundos: el indio y el español. La misma que desarrolló creaciones artísticas, filosóficas y religiosas, el criollo se creía heredero de los imperios, el español y el indio. 
La literatura transplantada
La literatura castellana viajo en el siglo XVI, transplantada a tierras americanas, y su proceso de adaptación fue lento, todo alude a la sociedades prehispánicas y esto influye posteriormente en la poesía culta y  la popular o tradicional y la edificante al servicio del evangelio:

Conviven romances populares y sonetos renacentistas, canciones devotas y tercetos neoplatónicos, letrillas silenciosas y poemas pastorales, en un extremo poemas de métrica corta y asonados de la edad media en la que la canción erótica es el modelo de villancico religioso en el otro extremo una poesía italianizante y latinizante, nutrida por la estética de renacimiento tardío y el manierismo de Sannasaro y de Bembo, Francisco de Terrazas,  Hernán Gonzales de Eslava,  1534-1601, Bernardo de Balbuena con él aparece cierto barroquismo, en la riqueza de los estilo, la poesía mexicana tiene origen en el tránsito del renacimiento al Barroco, que fue el manierismo(1520-1570) del siglo XVl, Terrazas y Balbuena, se extiende hasta mediados del siglo XVIII, barroco español de Góngora, Lope de Vega, Quevedo, Calderón. Y dentro de esa originalidad de Sor Juana Inés de la Cruz, serán la esencia de la creación literaria de esos tiempos.  

domingo, 4 de mayo de 2014

POESÍA A MANO ALZADA

CÓMPLICE

  Entre las virtudes del tacto,
Está el poder recorrer la geografía de tu cuerpo,
Palmo a palmo,
Cuáles buscadores de tesoros,
Expedicionarios o
Piratas,
Los dedos se deslizan delicadamente
En busca de los lugares  secretos
Del éxtasis,
El tacto,
Es nuestro cómplice,

A la hora de amarnos.  

viernes, 14 de marzo de 2014

El Tesoro de los Jesuitas


   Mi padre me heredó un documento colonial que contenía, la historia de un luctuoso acontecimiento.  que ha decir verdad el contenido es poco creíble, los datos que rebela se aproximan a la una nefasta historia, al linchamiento de los padres jesuitas en 1767. El día que encontré este documento me emocioné tanto que estaba dispuesto a salir en ese momento a la expedición, pero me detuvo en seco el relato de mi padre sobre la muerte de mi abuelo que murió luego de entrar en contacto con ciertos gases venenosos que despide el oro y la plata al mantenerse mucho tiempo en lugar cerrado. 
      Mi progenitor  que era minero, de experiencia sabía muy bien de esas cosas de la mina, pero no le interesaba ni la fama, ni la fortuna, así que nunca se planteó seriamente el organizar una expedición para dar con el tesoro de los Jesuitas. 
     Formado en los menesteres de la geografía y la historia, comencé analizando la autenticidad del documento, tanto en forma como en contenido, luego precise la zona y la época y bingo  todo coincidía, evidentemente la  expulsión de los jesuitas había causado mucho luto y persecución, en el documento se mencionaba que varios frailes en su afán de salvar el pellejo  escaparon desesperadamente por donde pudieron , pero los que fueron cogidos, habían sido colgados en las ramas frondosas de los árboles, de aquellos valles inhóspitos, además hacía un recuento pormenorizado de los bienes que se habían enterrado en lugares secretos, la mayoría de los bienes eran de metal precioso, pero eran utensilios de cocina, no era un tesoro de piratas sino los enseres que utilizaban en los conventos para la liturgia y la celebración de las fiestas religiosas, junto con ellos joyas de los santos y vírgenes.
La suma de objetos  mencionados nos dejaba boquiabiertos a mis hermanos y a mí, que era el más interesado en comprender el significado de ese hallazgo, palias de bronce, cucharas de plata, copas de oro de celebración de la misa, diamante fino que adornaba  a la Virgen María, platos , sartenes, copas de distintos metales, candelabros de oro, de plata, y muchas otras cosas más, entre las que figuraban la Biblia con enchapadura  de oro, pinturas con inspiración en los santos y en la pasión de Cristo y la Santísima Trinidad, padre, hijo y espíritu santo.
Con los años, una mazamorra había cubierto el lugar secreto en el que habían escondido este tesoro los jesuitas, en una especie de montículo que ya había cobrado muchas vidas, porque ingenuos extranjeros y expedicionarios se lanzaban a su captura y ya no volvían, pues no contaban con el mapa y la descripción exacta del lugar donde se hallaba este emporio, tenía 10 años cuando comencé a soñar con esta aventura y aún hoy me quita el sueño, hoy que ya he llegado al medio siglo de vida, tengo algo pendiente entre mis objetivos honrar un compromiso que asumí al haberme hecho depositario de ese testimonio de aquellos aciagos días.      
cual versión se dene
El Tesoro de los Jesuitas
Mi padre me heredo un documento,  que ha decir verdad el contenido es poco creíble, los datos que rebela se aproximan a la una nefasta historia, al linchamiento de los padres jesuitas en 1767. El día que encontré este documento me emocioné tanto que estaba dispuesto a salir en ese momento a la expedición, pero me detuvo en seco el relato de mi padre sobre la muerte de mi abuelo, que murió luego de entrar en contacto con ciertos gases venenosos que despide el oro y la plata al mantenerse mucho tiempo en lugar cerrado. Mi progenitor  que era minero de experiencia sabía muy bien de esas cosas de la mina, pero no le interesaba ni la fama, ni la fortuna, así que nunca se planteó seriamente el organizar una expedición para dar con el tesoro de los Jesuitas.   Formado en los menesteres de la geografía y la historia, comencé analizando la autenticidad del documento, tanto en forma como en contenido, luego precise la zona y la época y bingo  todo coincidía, evidentemente la  expulsión de los jesuitas había causado mucho luto y persecución, en el documento se mencionaba que varios frailes en su afán de salvar el pellejo  escaparon desesperadamente por donde pudieron , pero los que fueron cogidos, habían sido colgados en las ramas frondosas de los árboles, de aquellos valles inhóspitos, además hacía un recuento pormenorizado de los bienes que se habían enterrado en lugares secretos, la mayoría de los bienes eran de metal precioso, pero eran utensilios de cocina, no era un tesoro de piratas sino los enseres que utilizaban en los conventos para la liturgia y la celebración de las fiestas religiosas, junto con ellos joyas de los santos y vírgenes.
La suma de objetos  mencionados nos dejaba boquiabiertos a mis hermanos y a mí, que era el más interesado en comprender el significado de ese hallazgo, palias de bronce, cucharas de plata, copas de oro de celebración de la misa, diamante fino que adornaba  a la Virgen María, platos , sartenes, copas de distintos metales, candelabros de oro, de plata, y muchas otras cosas más, entre las que figuraban la Biblia con enchapadura  de oro, pinturas con inspiración en los santos y en la pasión de Cristo y la Santísima Trinidad, padre, hijo y espíritu santo.
Con los años, una mazamorra había cubierto el lugar secreto en el que habían escondido este tesoro los jesuitas, en una especie de montículo que ya había cobrado muchas vidas, porque ingenuos extranjeros y expedicionarios se lanzaban a su captura y ya no volvían, pues no contaban con el mapa y la descripción exacta del lugar donde se hallaba este emporio, tenía 10 años cuando comencé a soñar con esta aventura y aún hoy me quita el sueño, hoy que ya he llegado al medio siglo de vida, tengo algo pendiente entre mis objetivos honrar un compromiso que asumí al haberme hecho depositario de ese testimonio de aquellos aciagos días.      

lunes, 10 de marzo de 2014

El Lorenzo y su espeluznante figura[2]



Corría, a como de lugar, tropezones iban, tropezones venían, Cotelú por algún extraño sentimiento, le tenía terror, lo veía y sentía pánico, y es cierto, para nosotros en ese entonces, era un abominable hombre teñido de negro, parecía emerger de alguna carbonería, a mi siempre me quedó una sensación de angustia desde que se internalizó en mi subconsciente su imagen, la misma que fue reforzada por las elocuentes imágenes del hijo del carbonero  de la novela Corazón, de Edmundo de Amisis.

Era un gigante, enorme, por cierto, lo volví a ver ya de adulto, con la impecable traza, viejo y muy menudo, nada reflejaba, las imágenes infantiles que teníamos de él. Lorenzo, el hombre de nuestras pesadillas, cargaba en sus espaldas su propio mundo, nadie más libre que él, parecía un líder de jauría, lo seguían los perros y él los alimentaba, de entre todos nosotros, los chiquillos del barrio, Cotelú era el que mas miedo sentía por él, su madre, entre risa y risa, le advertía, ¡Si no te portas bien, te entrego al robachicos, en su bulto lleva niños malcriados y se los come ¡, con semejante mensaje, Cotelú apenas veía que el hombrecillo del carbón doblaba la esquina, dejaba cualquier cosa que estuviera haciendo, juegos, tareas, no importaba, lo primordial era que tenía que ponerse a buen recaudo.

Siempre me intrigó, el porque un hombre como él, llega a esos extremos de pobreza y abandono, contaban por ahí que una decepción amorosa lo había botado a la lona, otros decían que desde su mas temprana infancia él se dedicaba a pedir limosna  en las calles. Nunca supimos la verdad, lo cierto es que, donde lo veíamos se hallaba acompañado de sus mejores amigos, los perros, llevando una vida de perro, manejaba latas de leche klin o Nido, con un mango de alambre para abastecerse de alimentos, pernoctaba con trapos viejos, periódicos y cartones y se perdía en las quebradas de la villa de Tembladerani, cerca de un cementerio clandestino, unas veces mimetizado entre la tumbas y otras, en los túneles naturales que abrieron en pasadas épocas movimientos telúricos. A la intemperie, cerca de una fogata improvisada para no quedar congelado por la gélida brisa nocturna o por la escarcha altiplánica del amanecer. Vestía de hollín, negro ceniza, era de estatura menuda, su rostro era apacible y hasta afable cuando sonreía alguna vez, su nariz aguileña, su cara alargada y su cabello hirsuto, los ojos denotaban angustia, miedo, cuando estaba cerca de la gente, parecía zozobrar su espíritu, cuando le hablaban torpemente disminuyéndolo por su condición, entonces bajaba la mirada y se notaban sus cejas gruesas, casi como de un duende salido de los cuentos y leyendas, que caían de forma ovalada hacia el tabique de la nariz. Esos detalles de la conformación de su rostro, su físico y color entero, lo convertían en un personaje de ficción que llenaban nuestras mejores fantasías, que en algún momento pudieron manifestarse como trauma, en nuestro mundo ficticio, donde nacían, crecían, se reproducían     miles de aventuras donde de principio a fin el protagonista era Don Lorenzo, el hombre vestido de Hollín, el hijo del carbonero.    



[1] Inspirada en un pordiosero que cargaba un q’uepi enorme, perros y pulgas por tembladerani

sábado, 8 de marzo de 2014

Letargo[1]



En este mundo mágico,
donde pululan los tábanos cavilantes,
las abejas engolocinadas con su propia miel
y polvorines sedientos que gozan alimentándose
de la energía de sus compañeros de viaje.
Unos se deleitan especulando sobre la estratosfera,
Otros producen debates ardientes,
Sobre lo apropiado o no, del uso de las palabras graves,
Al formar oraciones verdaderas o falsas, justas o injustas,
los más se echan a la parranda nocturna,
embebidos en la bohemia, concluyen la faena
en el averno relatándose confidencialmente,
sus cien años de soledad y sus sueños
de tramontar las sombras de exilio.
Pero hay también los que duermen en su cabecera
Con el Emilio, leen sesudamente poemas de
Makarenko y se golpean el pecho
Con el librito que les indica como codificar y decodificar la vida de los oprimidos, sin haber decodificado su propia vida.
Y otros que juegan al hazte el loco y serás feliz
Intentando aparentar lo que no son,
Su cotidiano afán Salir de lo común,
Aconsejan igual que Corin Tellado,
Escudriñan sueños, interpretar chistes, imitan películas de Body Alem  y se pasean despreocupados disfrazados de espermatozoides, siguiendo a Freud, convirtiendo la vida en sexo y el sexo en vida.
Miren que casualidad,
Nos encontramos con quienes sueñan con viajar se armaron de alas para recorrer el mundo y vuelan de lado en lado a la par de los mochileros mugrientos, que viajan por viajar, recorren la geografía patria, ubicando como extranjeros lo exótico de este lugar llegan con la nariz levantada, el cuello en alto, la garganta refinada y su delicadeza sin par, y en este mismo tren,
Otros aprender absorbidos la lengua de las musas, a decir yes , okey  a todo enlatado, 
y a callar en mil idiomas cuando tiene que decir ari y janiwa a lo nuestro y a lo de ellos. 
Mientras que otros de capa y espada defienden el escudo de su academia nobiliaria, escondiéndose en el pasado para no tener conflictos con el presente.
Hay quienes atiborrados entre títulos, grandes y pequeños autores, fichas, códigos y colofones construyen hermosos laberintos, donde se extravían en medio de enciclopedias y mata burros, 
los constructores y los consultores.
En este mundo de letargo
El pulular en circulo vicioso es natural
La pugna silenciosa,
La intriga bien o mal fundada,
El llegar al consenso,
Con el tú me encubres, yo te encubro,
Tú me alabas yo te alabo
Y así viviremos en armonía sin igual
En la otra cara de la luna
A expensas de las luminarias de afuera  
                                                                       El Alto. 1986
                   



[1] Dedicado a la Facultad de Humanidades de la Universidad Mayor de San Andrés, en los años 80s, en los que comenzaba a dominar el régimen neoliberal en Bolivia. Fue publicada en un número del órgano del frente URUS, gracias a la gentileza de José Crespo, amigo y compañero de la Carrera de Historia, con el seudónimo de Oscar Marañon. 

sábado, 1 de marzo de 2014

CARTA A MARGOT

Carta a Margot
Hoy cuando vi pasar el tranvía, pensé en ti, apenas sentí el silbido agudo del pito y percibí que el ambiente quedaba encapotado por un denso humo negro, se asomaron a mi mente los recuerdos y fueron brotando a borbotones como vertientes de agua que se encausan a una infinita Oceanía.
Margot no escribo esto sólo porque te encuentras lejos, sino porque desde el día de nuestra separación , te tengo presente de noche y de día, y tu imagen no es efímera en mi memoria, quizá más bien se haya hecho perene e infinita porque trasunta el tiempo, la luz, la distancia el olvido y la soledad.
Tu estas conmigo, no se si te llevo en lo más recóndito del alma, o en las fibras más íntimas de mi piel y mis sentidos. ¿Recuerdas? Aquel día que te regale una estrella, te dije con palabra queda, para ti mi amor, escogí la más bella, ¡S! una estrella, la misma que hoy puedo ver desde cualquier punto del planeta, sin equivocaciones, sin confusiones con las constelaciones, la osa menor o la osa mayor. ¿Cuanto te ame Margot?, bajo el claror de la luna, ella fue cómplice silenciosa de nuestros furtivos sueños, de nuestros andares y desandares por la vida y de nuestras encabritadas locuras, sabe de la firmeza con las que forjamos, de la fuerza telúrica con la que germinaron y la delectación con que los defendimos y cuidamos.
Margot ¿recuerdas nuestros sueños, verdad?, hoy solo son ilusiones marchitas, estalagmitas petrificadas en oscuros socavones de olvido, monjes de claustro que desfilan resignados y arrepentidos por haber osado querer tomar el cielo por asalto. Qué ingenuos fuimos , creíamos como dos colosos de Rodas que con solo plantar nuestros pies de hierro en un mar de amor, íbamos a cambiar el mundo, ¡cambiarlo todo¡, sosteníamos firmemente, cambiar el arte de mantener las mentiras, el artificio de esconder los harapos, el maleficio de matar los sueños, la ignominia que destierra la luz solar, todo Margot, cambiarlo todo.
Y en el limbo de esos sueños, nos sentíamos los inventores del amor, los defensores de la madre natura, los dueños de todos los colores del arcoíris, los constructores del arte y la belleza, los hacedores de versos y de coplas, los forjadores de hombres nuevos, los labradores de la aurora, ¡Que ingenuos fuimos!. Pero no podemos quejarnos o mirar de reojo ese pasado, al fin tendremos que concluir confesando que hemos vivido intensamente, cargando en nuestras alforjas del alma, todo cuanto se pudo dar: Ternura, Amor y Locura.
Margot, te confieso que aquellos días fueron los más hermosos de mi existencia, por que en medio del trajín y los ensueños, yo te amaba intensamente, quizá menos o más de lo que hoy te amo, pese a la distancia. En la memoria de mis sentidos quedó marcada tu huella, el gusto de tu boca, la fragancia de tu cuerpo, la suavidad de tu piel de durazno que palmo a palmo fue descubriendo mi tacto.
Sí Margot, nos amamos con locura, soñamos con cordura, con frenesí, con intensa convicción, y aquí estamos, separados por una distancia sideral, atrapados entre constelaciones difusas, como puntos en el espacio que ningún físico o matemático se atreve a reunir con una línea que junte nuestros destinos.
Con el alma destemplada, como un Stradivarius que nunca encontró a su artista que la pulse, hoy te escribo esta carta, tan sólo para decirte, que en lo más recóndito de mi ser se halla tu imagen, como una esfinge dorada a la que cuido con delectación de artista, tan solo porque, a ti Margot, te sigo amando y te llevaré conmigo hasta la muerte           
                              El Alto 06/12/1994                      


miércoles, 12 de febrero de 2014

POESÍA FURTIVA


SUMERGIDO EN TI

Mi amor,
mi corazón,
ha encallado en tí,
en tu cuerpo,
en tu alma,
y como en todo puerto,
y como toda playa,
me regocijo al tenerte cerca,
de vivir sumergido en ti,
en lo profundo,
de la vida marina

Dedicado a Irenia

                               15/02/2008

viernes, 24 de enero de 2014

LA CREACIÓN LITERARIA UN REGALO DE LA VIDA


SIGNOS DE VIDA
POEMAS, CUENTOS Y OTROS RELATOS

Presentación

El doctor, le dijo a mi madre, “déjalo morir en Paz, ya hemos hecho todo por él”, ella sin aceptarlo me envolvió en los pañales pestilentes y se retiró con las lagrimas en los ojos, no podía aceptar que el tercero de sus hijos había nacido desahuciado y  que sólo debía esperar la hora fatal, pues ya no presentaba signos de vida. 
Ella recurriendo a los ancestros lo intentó todo, pasear una noche serena por todos los contornos del campamento minero, como indicaba el yatiri (curandero), hacerme dormir en una batea bajo la cama, envuelto en cuero de perro negro recién ejecutado, y hasta incluso la medicina científica, baños, sahumerios, oraciones. 
Han pasado 51 años desde entonces, y el que escribe estos versos, publica este libro de poemas tan sólo para  constatar que aun muestra signos de vida y que en la hora fatal sabrá irse con la convicción de que la vida fue un regalo y que no fue insulsa su presencia en la tierra.
                                                                .  Ramiro Fernández.Quisbert.  


Introducción

En la presente edición de material literario, publicaremos en línea, poemas, cartas, cuentos cortos, que fui escribiendo a lo largo de mi vida, desde mis años de secundaria, como aficionado a la literatura, en busca de un estilo propio, esa es la ventaja de los novatos, no tenemos la obligación de encasillarnos en reglas métricas y demás parafernalia linguística, lo que nos preocupa es expresar nuestro sentir frente a la vida y ya, en este tiempo, por este medio, podemos dar a conocer nuestro material, para sentir que estamos presentes en medio de la bruma y la escarcha, envueltos por la magia del tiempo y el espacio, presionados por la complejidad de la vida y la muerte. He aquí  lo que aprendimos de las horas, minutos, segundos, de palpitar de nuestros sentidos frente a la nada y a la totalidad.




ODA A LOS POETAS
Dónde están los poetas?
En el Edén,en el Olimpo,
En el cielo o en el Averno?

Los poetas, diletantes de errabunda vida,
Están en todas partes,
En el claror del alba,
O en el morir del crepúsculo,
Están aquí, o están allá,
disfrutando o sufriendo
las consecuencias de su libre albedrío.
Están en el edén
Comiendo la fruta prohibida,
Están en el Olimpo,
Tocando liras y cánticos de amor a Penélope,
Están en el cielo, a la diestra del Dios padre,
Y están en el averno,
Favorecidos por Lucifer,
Que se las ingenia de maravilla
Para castigar los pecados de la humanidad e
Inspira versos encendidos de ensoñación.

¿Qué harían los poetas sin Lucifer?
Nada, nada de nada,
Escribirían versos a las rosas
Dejando de lado los espinos,
Crearían coplas de amor sin
Tomar en cuenta las traiciones y engaños,
Cantarían a la vida,
Sin comprender la muerte,
¡Ah! Mis amigos poetas,
Cuan necesarios sois a la hora
De las verdades del alma,
Cuan fecunda su presencia,
Para curar los males  o para crear los bienes del hombre,

¡Ah! Mis amigos poetas, embebidos en la bohemia, 
Desafiando las ecuaciones sociales,
Sois lo más hermoso y dichoso
 que tiene este universo
que se cuadricula en tarjetas informatizadas
y se encasilla en fórmulas equidistantes
de las razones del alma.
¡Ah! Mis amigos poetas, sus silabas y versos,
Son el pan de cada día
No nos abandonen nunca.
                           El Alto 04 de marzo de 1994