Mi
padre me heredó un documento colonial que contenía, la historia de un luctuoso acontecimiento. que ha
decir verdad el contenido es poco creíble, los datos que rebela se aproximan a
la una nefasta historia, al linchamiento de los padres jesuitas en 1767. El día
que encontré este documento me emocioné tanto que estaba dispuesto a salir en
ese momento a la expedición, pero me detuvo en seco el relato de mi padre sobre
la muerte de mi abuelo que murió luego de entrar en contacto con ciertos gases
venenosos que despide el oro y la plata al mantenerse mucho tiempo en lugar
cerrado.
Mi progenitor que era minero, de experiencia sabía muy bien de esas cosas de la mina, pero no le interesaba ni la fama, ni la fortuna, así que nunca se planteó seriamente el organizar una expedición para dar con el tesoro de los Jesuitas.
Formado en los menesteres de la geografía y la historia, comencé analizando la autenticidad del documento, tanto en forma como en contenido, luego precise la zona y la época y bingo todo coincidía, evidentemente la expulsión de los jesuitas había causado mucho luto y persecución, en el documento se mencionaba que varios frailes en su afán de salvar el pellejo escaparon desesperadamente por donde pudieron , pero los que fueron cogidos, habían sido colgados en las ramas frondosas de los árboles, de aquellos valles inhóspitos, además hacía un recuento pormenorizado de los bienes que se habían enterrado en lugares secretos, la mayoría de los bienes eran de metal precioso, pero eran utensilios de cocina, no era un tesoro de piratas sino los enseres que utilizaban en los conventos para la liturgia y la celebración de las fiestas religiosas, junto con ellos joyas de los santos y vírgenes.
Mi progenitor que era minero, de experiencia sabía muy bien de esas cosas de la mina, pero no le interesaba ni la fama, ni la fortuna, así que nunca se planteó seriamente el organizar una expedición para dar con el tesoro de los Jesuitas.
Formado en los menesteres de la geografía y la historia, comencé analizando la autenticidad del documento, tanto en forma como en contenido, luego precise la zona y la época y bingo todo coincidía, evidentemente la expulsión de los jesuitas había causado mucho luto y persecución, en el documento se mencionaba que varios frailes en su afán de salvar el pellejo escaparon desesperadamente por donde pudieron , pero los que fueron cogidos, habían sido colgados en las ramas frondosas de los árboles, de aquellos valles inhóspitos, además hacía un recuento pormenorizado de los bienes que se habían enterrado en lugares secretos, la mayoría de los bienes eran de metal precioso, pero eran utensilios de cocina, no era un tesoro de piratas sino los enseres que utilizaban en los conventos para la liturgia y la celebración de las fiestas religiosas, junto con ellos joyas de los santos y vírgenes.
La
suma de objetos mencionados nos dejaba
boquiabiertos a mis hermanos y a mí, que era el más interesado en comprender el
significado de ese hallazgo, palias de bronce, cucharas de plata, copas de oro
de celebración de la misa, diamante fino que adornaba a la Virgen María , platos , sartenes, copas de
distintos metales, candelabros de oro, de plata, y muchas otras cosas más,
entre las que figuraban la
Biblia con enchapadura
de oro, pinturas con inspiración en los santos y en la pasión de Cristo
y la Santísima Trinidad ,
padre, hijo y espíritu santo.
Con los años, una mazamorra había cubierto el lugar secreto en el que
habían escondido este tesoro los jesuitas, en una especie de montículo que ya
había cobrado muchas vidas, porque ingenuos extranjeros y expedicionarios se
lanzaban a su captura y ya no volvían, pues no contaban con el mapa y la
descripción exacta del lugar donde se hallaba este emporio, tenía 10 años
cuando comencé a soñar con esta aventura y aún hoy me quita el sueño, hoy que
ya he llegado al medio siglo de vida, tengo algo pendiente entre mis objetivos
honrar un compromiso que asumí al haberme hecho depositario de ese testimonio
de aquellos aciagos días.
cual versión se dene
El
Tesoro de los Jesuitas
Mi
padre me heredo un documento, que ha
decir verdad el contenido es poco creíble, los datos que rebela se aproximan a
la una nefasta historia, al linchamiento de los padres jesuitas en 1767. El día
que encontré este documento me emocioné tanto que estaba dispuesto a salir en
ese momento a la expedición, pero me detuvo en seco el relato de mi padre sobre
la muerte de mi abuelo, que murió luego de entrar en contacto con ciertos gases
venenosos que despide el oro y la plata al mantenerse mucho tiempo en lugar
cerrado. Mi progenitor que era minero de
experiencia sabía muy bien de esas cosas de la mina, pero no le interesaba ni
la fama, ni la fortuna, así que nunca se planteó seriamente el organizar una
expedición para dar con el tesoro de los Jesuitas. Formado en los menesteres de la geografía y
la historia, comencé analizando la autenticidad del documento, tanto en forma
como en contenido, luego precise la zona y la época y bingo todo coincidía, evidentemente la expulsión de los jesuitas había causado mucho
luto y persecución, en el documento se mencionaba que varios frailes en su afán
de salvar el pellejo escaparon
desesperadamente por donde pudieron , pero los que fueron cogidos, habían sido
colgados en las ramas frondosas de los árboles, de aquellos valles inhóspitos, además
hacía un recuento pormenorizado de los bienes que se habían enterrado en lugares
secretos, la mayoría de los bienes eran de metal precioso, pero eran utensilios
de cocina, no era un tesoro de piratas sino los enseres que utilizaban en los
conventos para la liturgia y la celebración de las fiestas religiosas, junto con
ellos joyas de los santos y vírgenes.
La
suma de objetos mencionados nos dejaba
boquiabiertos a mis hermanos y a mí, que era el más interesado en comprender el
significado de ese hallazgo, palias de bronce, cucharas de plata, copas de oro
de celebración de la misa, diamante fino que adornaba a la Virgen María , platos , sartenes, copas de
distintos metales, candelabros de oro, de plata, y muchas otras cosas más,
entre las que figuraban la
Biblia con enchapadura
de oro, pinturas con inspiración en los santos y en la pasión de Cristo
y la Santísima Trinidad ,
padre, hijo y espíritu santo.
Con los años, una mazamorra había cubierto el lugar secreto en el que
habían escondido este tesoro los jesuitas, en una especie de montículo que ya
había cobrado muchas vidas, porque ingenuos extranjeros y expedicionarios se
lanzaban a su captura y ya no volvían, pues no contaban con el mapa y la
descripción exacta del lugar donde se hallaba este emporio, tenía 10 años
cuando comencé a soñar con esta aventura y aún hoy me quita el sueño, hoy que
ya he llegado al medio siglo de vida, tengo algo pendiente entre mis objetivos
honrar un compromiso que asumí al haberme hecho depositario de ese testimonio
de aquellos aciagos días.
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