Charla
preparada para 30 minutos, por la índole de este texto, iremos publicando por
partes y corrigiendo, un buen ejercicio para mejorar y para recibir, quizá alguna
crítica y sugerencia, este es un texto de amor a las letras, estará en
construcción un análisis crítico.
Octavio
Paz: Sor Juana Inés de la Cruz o las
Trampas de la Fe, ed. Fondo de Cultura Económica, México 2000.
Un
homenaje a Chabela Vargas y con ella a la mujer mexicana
Interpretación
en dúo de Joaquín Sabina y Chabela Vargas
Debo
iniciar este comentario, con un homenaje
a la mujer mexicana, y con ella a
Chabela a quien admire toda mi vida, desde aquellos años en los que vi a lucha
Villa representando a la mujer en la revolución mexicana de 1910. De todo ello
aprendí en los maravillosos ensayos de Octavio paz, a quien admire por su
calidad intelectual, aunque siempre observé su línea ideológica
liberal-democrática, pero admire su obra; sus escritos sobre la masacre de universitario
en la plaza de Tatlelolco, y de su magnífica obra “ el laberinto en la soledad”
que retrata al mejicano completo, con sus complejos y sus máscaras, con sus
complejos y sus manifestaciones ideológicas colonizadas, un autor que no da
concesión ni a sus acólitos ideológicos y que escribe con plena sabiduría
latinoamericana. Así me convenció sobre la naturaleza de la sociedad latinoamericana producto de la violación, pero también de la seducción, que
muy bien retrata Todorov en sus escritos sobre la conquista y también la
reflexión Frantz Fanón sobre la actitud de los colonizados, comprendiendo la
necesidad de recuperar las culturas propias, sin mayores ambages y pendejadas
ideológicas sobre el mestizaje, que ya había aclarado, desde el punto genético
de las leyes de Mendel desde fines del
s. XIX y principios del XX, hasta el conocimiento del mapa genético que
conocemos hoy.
Hoy me atrevo a
comentar una obra de Octavio Paz, , elegí esta obra: “Sor Juana Inés de la cruz
o las trampas de la fe”, por un apego muy grande que tuve en mi vida a la
literatura y a la historia, y en este
contexto tuve la oportunidad de acercarme
a la obra de Octavio Paz, a su obra, Posdata, donde relata los
acontecimientos de la masacre de Tatlelolco en la plaza de las revolución
mexicana y la obra de Sor Inés de la Cruz, que me llego en 1985, de una
editorial nicaragüense debido a que mi hermano mayor, en esas estupideces que
nos provoca la vida migro a Centroamérica
para apoyar la revolución, así como mucha gente migro para apoyar la
revolución cubana en su momento, y que hasta hoy se hizo ciudadano
nicaragüense sin volver a su patria natal.
Este contexto me
motivo para leer esta obra, que desde luego, es una exquisita obra de Octavio
Paz, que al decir del autor la hizo en 10 años de su propia vida, con distintos
estímulos, el primero, el desconocimiento de la obra en México y en Latinoamérica
de esta autora del siglo XVII, que ya había marcado mucha vigencia de ideas muy
claras sobre el feminismo, pero además, sobre la libertad de pensamiento que
retaba las ideas fijas del clericalismo colonial que encerraba un proceso de
colonización de nuestra gente y nuestros pueblos. Esta obra de Octavio Paz, se
divide en cuatro partes: En la
primera parte analiza el contexto del
Reino de la Nueva España, donde estudia el tema de la religión católica, el
sincretismo de las culturas indígenas y las culturas venidas de España y el
inicio de la producción literaria, las crónicas y otros relatos.
En la segunda parte,
ya se introduce en la biografía de Sor Inés de la Cruz de su familia, de sus
vínculos literarios y de su profesión,
en la tercera parte cómo Sor Inés, abandona la producción literaria y entrega su vida a la vida religiosa, en la
cuarta parte explora ya su pensamiento religioso y su praxis monacal, desde ese
momento, se profundiza su producción poética como religiosa en el capítulo quinto
y en el sexto, donde se expresa su fe católica y su pleno convencimiento sobre las
trampas de la fe.
Esta obra se comenzó a
escribir en 1930 y se terminó de escribir en los años 2000 en al que se
publicó, fue un tema recurrente en su autor Octavio Paz, un ensayista del siglo
XX, lee la obra de una Monja del siglo XVII.
Introducción
Vida y obra de Octavio Paz
Comenzó en 1930
La obra de Juana Inés
dejo de ser una reliquia con la obra de Amado Nervo en 1910, en si obra “Juana
de Asbaje”, otros autores se ocuparon del tema, Manuel Toussainte, Emilo Abreu,
Jorge Cuesta y Xavier Villaurrutia, en 1950 Paz, escribió su primer ensayo
conmemorando sus 50 años de edad de la autora, reapareció en 1971, un pedido de
Harvard, dio un curso en esa universidad lo que se repitió en 1973 y
conferencia en 1974, su historia, biografía y crítica literaria, en 1976 se
concluyeron las tres primeras partes, se concreto todo el estudio en 1980-1981.
La producción sobe Juana Inés de la Cruz está en todos los idiomas y el autor
menciona que todavía falta en Japones. Las últimas en llegar fueron las mujeres
que escribieron sobre esta mujer excepcional. Dorothy Schons, Anita Arroyo, Eunice
Joiner Gates, Clara Campoamor y otras,
Gabriela Mistral.
Su obra, su vida y su
condición de hermosas mujer han motivado interrogantes tan sugerentes como las siguientes: ¿Por qué escogió,
siendo joven y bonita, la vida monjil?,
¿Cuál fue la verdadera índole de sus inclinaciones afectivas y eróticas ?,¿Cuál
es la significación y el lugar de su poema Primero sueño en la historia de su
poesía?.Cuáles fueron sus relaciones con
la jerarquía eclesial?, ¿Por qué renunció
a la pasión de su vida, las letras y el saber?,¿ esa renuncia fue el
resultado de una conversión o de un abdicación?
Este libro es un intento de responde estas
interrogantes.
Diego Calleja fue su primer biógrafo- Ludwing
Pfandl, influido por el psicoanálisis, la imagen paternal, al narcisismo,
neurosis.
“Un autor no leído es
un autor victima de la peor censura: la de la indiferencia” O.P.
Primera parte
Según Octavio Paz el
reino de las nueva España, fue una sociedad Singular en el Siglo XVII, pese a
que nos obsesionamos por el pasado no tenemos una visión clara de lo que hemos
sido. Existen dos Posiciones respecto a la historia de México, vivimos entre el
mito y la negación- hay una censura histórica , como hay una censura psíquica. Periodo,
tachado, borrado: el de la Nueva España, historia deformada y disminuida.
- México nace con
el Estado azteca o aun antes, pierde su independencia en el siglo xvi y la
recobra en 1821. Entre el México azteca y moderno hay continuidad e
identidad se trata de la misma nación.
- Las raíces de
México están en el mundo prehispánico, los tres siglos de Nueva España,
especialmente el XVII y el XVIII, son el periodo de gestación, la independencia
es la madurez de la nación, as se ve la historia como una ininterrumpida
evolución progresiva.
- Esto no es así,
en México como en otras sociedades hubo divisiones y discontinuidades,
espaciales. Nuestros antropólogos y maestros rurales son los descendientes
de los misioneros de los siglos XVI y XVII.
Han cambiado la
retórica y las ideas, no el movimiento general de la historia, en nación
mestiza social y culturalmente se vuelve más y más occidental.
4.
Existe
una yuxtaposición de sociedades distintas, Reino singular, crisis española en
el siglo XVII, expansión de la Nueva España, no es suficiente
El Poder de la
corona, según Weber, esta cruzado por la
religión, un régimen patrimonial donde la
dominación de uno ayudado por el otro, permite la extensión de su dominación, El
estrado y el púlpito, le dan ese carácter dependiente, el latifundismo y mercantilismo de su régimen económico y el patrimonialismo de su sistema
político, complementadas por la corte
virreinal, sin corte no podemos entender la vida de Sor Juana Inés de la
cruz., el gran instrumento político cultural de la monarquía absolutista, fue precisamente
la corte.
Para
Paz la corte virreinal ejerció una doble misión civilizadora: transmitió a la
sociedad novohispana los modelos de la cultura aristocrática europea y propuso
a la imitación colectiva un tipo de sociabilidad distinta, a la de la iglesia y
las universidades, frente a esta la corte representó un modo de vida más
estético y vital, la corte es el mundo,
el siglo: un ballet, no siempre vano y muchas veces dramático, en la que los
verdaderos personajes son las pasiones humanas, de la sensualidad a la ambición,
movidas por una geometría estricta y elegante.
Los
historiadores mexicanos han sido indiferentes ante este fenómeno de las cortes—la
corte durante 300 años fue el modelo de civilización. Civilización como
concepto que proviene de cortesano y de burgués, además de la Iglesia y su
impacto en la vida de la sociedad y la estratificación social que le da un
papel al mestizo de primer orden en la construcción social.
Sincretismo e imperio
Para Octavio Paz, el
mundo indígena y el mundo cristiano, trajeron un nuevo sincretismo, no quería
indianizar al cristianismo buscando figuras
y signos de cristianismo. El sincretisnmo del siglo XVII fue obra de
teólogos e historiadores jesuitas y de intelectuales como Carlos Seguenza y
Góngora, quienes intentaron universalizar las creencias y la visión de mundo,
la verdad natural y sobrenatural, visión
que choco con la visión del patriotismo criollo y su ambigüedad frente a los
dos mundos: el indio y el español. La misma que desarrolló creaciones
artísticas, filosóficas y religiosas, el criollo se creía heredero de los
imperios, el español y el indio.
La literatura transplantada
La
literatura castellana viajo en el siglo XVI, transplantada a tierras americanas,
y su proceso de adaptación fue lento, todo alude a la sociedades prehispánicas
y esto influye posteriormente en la poesía culta y la popular o tradicional y la edificante al
servicio del evangelio: